¡Hola lectores sobre ruedas! ¿Qué tal estáis? Espero que estéis disfrutando muchísimo de lo que queda de verano. Estos días atrás no he podido publicar ninguna reseña porque empecé Hijo dorado, de Pierce Brown, pero cuando llevaba 200 páginas lo dejé. No consiguió engancharme a pesar de que la primera parte me había encantado. Pasé unos días sin saber cuál podía ser mi próxima lectura así que me puse con el sexto libro de Harry Potter y mis ganas de leer volvieron. Al mismo tiempo, decidí empezar Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. Dos años atrás no conseguí pasar de los primeros capítulos porque estaba de exámenes, pero hace unos días me entraron muchísimas ganas de leerlo. ¡No puedo estar más contenta de haberle dado esta nueva oportunidad! En verano tengo más tiempo y me siento más relajada, así que, sin duda, era el momento perfecto para leer esta maravilla. Así que la reseña de hoy es sobre este clásico. Espero que os guste mucho porque me hace especial ilusión hablaros de él. ¡Allá vamos!

Título: Orgullo y Prejuicio
Autora: Jane Austen
Editorial: Alianza editorial
Páginas: 584
Precio: 22€ (edición ilustrada, tapa dura)
Sinopsis
La familia Bennet tiene cinco hijas en edad de casarse. Al matrimonio le urge encontrarles un buen partido, ya que cuando muera el señor Bennet, al no tener descendencia masculina, quedarán desposeídas de sus propiedades que heredará su sobrino Collins. La llegada a Longbourn de Charles Bingley y Fitzwilliam Darcy, dos jóvenes amigos, solteros y acaudalados, despierta las ambiciones de las familias del vecindario que ven en ellos un excelente futuro para sus hijas.
Mi opinión
Lo primero que me gustaría destacar es la escritura de la autora. Ha sido una de las cosas que más me han impactado en este libro. Fue publicado en 1813, por lo que la narrativa de Jane Austen es muy diferente a la que podemos encontrar en la literatura contemporánea. El lenguaje está muy cuidado y, aunque al principio pensé que se me haría tedioso, me permitió meterme mejor en la sociedad de esa época y ver realmente cómo eran los diálogos entre las personas. Mencionar también que los párrafos son muy largos, y pese a que puede resultar pesado, la autora consigue embaucarte con sus palabras.
Los temas que se reflejan en el libro me han llamado mucho la atención porque son atemporales. A pesar de estar escrito en el siglo XIX, me he dado cuenta de que muchos de los aspectos de la obra están presentes en nuestra sociedad actual de algún u otro modo. El amor, la necesidad de aparentar ante los demás, la avaricia, el orgullo y los prejuicios que, en muchas ocasiones nos creamos sobre los demás, son algunos de ellos.
Otra de las cosas que aporta mucha riqueza a la novela son los personajes. Creo que están muy bien construidos y cada uno de ellos tiene una personalidad muy definida. En mi caso, esto ha hecho que ninguno me resultara indiferente: me encantaban o los detestaba. Aunque tengo que reconocer que la autora ha conseguido que yo misma prejuzgara a algunos de ellos, cambiando de opinión tras conocerlos mejor. Ahora me centraré en algunos de ellos. Elizabeth, que encarna el prejuicio, me ha encantado como protagonista femenina por ser diferente a lo que se esperaba de una mujer en aquella época. Y Darcy, el protagonista masculino que representa el orgullo, me ha gustado mucho por la evolución que tiene y por enseñarme que no debemos dejarnos llevar por las primeras impresiones. Además, el uno al otro se ayudan a ser mejores personas y aprender de sus errores, y tienen una historia de amor preciosa. Jane, la hermana mayor de las Bennet, me ha parecido encantadora y lo que más destacaría de ella es su bondad. Bingley también me ha gustado por su saber estar con todo el mundo y sus buenas intenciones, aunque en ciertos momentos me ha parecido un personaje muy manejable por los demás. El señor Bennet ha sido, sin duda, el personaje que aporta ese toque de humor único a la historia. En cambio, la señora Bennet, una mujer cuyo único deseo es casar a todas sus hijas con un buen partido y aparentar ante sus vecinos, me ha sacado de quicio en muchos momentos. Aun así, los diálogos entre ambos, como digo, me han resultado geniales ya que reflejaban perfectamente la crítica que la autora hace de la sociedad desde el humor. Ya solo me quedan los personajes que más he detestado: Lady Catherine, Collins, Lydia, Wickham y la señorita Bingley. Todos ellos, igual de interesados, buscaban su propio beneficio aunque tuvieran que pisar a los demás, así que no me han gustado nada de nada.
La ambientación me ha fascinado. Jane Austen nos traslada a la Inglaterra rural de principios del siglo XIX, mostrando la forma de vida y las costumbres de la sociedad georgiana (aunque la autora vivió durante la Regencia). Considero que aunque no hay largas descripciones de los lugares que aparecen (se centra más en los personajes y lo que les ocure), nos podemos imaginar sin problema los jardines, las grandes casas y sus salones, la vestimenta, etc., lo cual me ha encantado.
La verdad es que no conocía nada sobre esa época y leyendo este libro he podido aprender cuáles eran las costumbres, las inquietudes de la gente, las fiestas, las diferencias entre unas clases y otras, etc. Todo ello desde la crítica con humor que hacía la autora de su propia sociedad. La admiro mucho porque es increíble que una mujer en aquel momento pensara de esa forma y lo plasmara en una novela. De hecho, al principio se publicó de forma anónima.
Como veis, no puedo decir nada malo del que ha pasado a ser uno de mis libros favoritos. Gracias a él he descubierto que puedo disfrutar, emocionarme y aprender con los clásicos. Ahora tengo muchísimas ganas de leer todas las novelas de la autora, así como otras obras de la literatura clásica.
Espero haberos transmitido todo lo que me ha maravillado esta novela, aunque es complicado. Me encantaría conocer vuestra opinión sobre ella o, si no la habéis leído, saber si tenéis ganas de hacerlo. Hasta pronto.
¡Un beso gigante y felices lecturas!
Pilar